La Coctelera

Categoría: historias

un trozo de sal

16 ago 09
Con una infinidad de colores en el rostro se dirige a decirle todo lo que siente, pero un trozo de sal que cae directo a su ojo le malogra el plan. Ahora, parece que hubiera estado llorando, así que ya no puede aparentar seguridad. Prefiere dejarlo para otro día. Su rostro está rojo.
Dos días atrás, Marcio estaba en la azotea de su casa con su perro al lado. Lanzó hacia el cielo una pequeña roca de sal que no cayó o, por lo menos, él no la vio caer. Lucía observaba ese día a Marcio; vio el trozo de sal elevarse, y también lo vio caer dos días después en el ojo de Christian.
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¿Quieres volar?

15 dic 08

Son los links de los post del cuento (según yo) "¿quieres volar?",están en orden:

  1. Nada nuevo
  2. Reproche
  3. Constantino
  4. Aceptar
  5. Algo nuevo
  6. El peor lugar del mundo
  7. No
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¿Quieres volar? / No

9 dic 08

No

Vuelve mañana me dijo Constantino, así que iré más tarde cuando no haya nadie en mi casa. Le diré que sí y podré volar con él.
Esta vez no llevo paraguas, tampoco recuerdos.
Ahí está Constantino y lleva el cometa. Iré hacia él.
- Estas preparada para volar- me dijo.
- Volar, claro.
- Volar, cambiar, ya no tendrás que aterrizar, siempre podrás estar por las grandes montañas. No volverás a ver a bajo porque sabrás que no hay nada bueno esperándote allí – me parece algo estúpida su forma de hablar, pero bueno yo no le puedo recriminar.
- Supongo que nunca lo hubo.
- Volarás lejos.
- Esa idea me encanta-y no volver a aterrizar, para qué querría volver a un lugar aburrido.
- Entonces has vuelto a creer en aquello que olvidaste de niña.
- Sí- como Joel lo dijo, ahora puedo volar.
- Entonces me acompañarás. Aquí no tienes nada bueno.
- Eehh…
- Al menos que consideres aquellas personas. A tu amiga superficial, Rosa Negra, la que no tiene nada en la cabeza, piensa que disfrutas de ver sus nuevos vestidos y lo peor es que seguro sabe que sólo estás con ella por pena. No creo que extrañes las interrupciones de Joel cuando piensas. A tu familia tampoco, la familia sólo está para deshacer los sueños, y menos extrañaras a tu hermano Felix, porque no querrás recordar el beso que se dio con Adrián.
Entonces entendí que es lo que me quería decir Constantino. Ya me había acostumbrado bastante a la compañía de Rosa Negra y a las idioteces de Joel. Seguía queriendo a mi familia, y sobre todo a Felix. Y Adrián seguiría estando allí. Sabía que debía estar con ellos, que me necesitaban, aunque suene mal. Eran quizá seres imperfectos que me necesitaban como la última pieza para estar completos. Como odio a Constantino por haberme hecho dar cuenta de esto.
- Entonces…no
------------------
Terminó.
ayyy q feo tu final
pucha yo esperaba más
q pa esto
nunk me interesó

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¿Quieres volar? / El peor lugar del mundo

3 nov 08
El peor lugar del mundo
Hace mucho tiempo perdí la esperanza de que me pudiera suceder algo increíble algún día. Ahora me ha sucedido y se que no es un sueño. Realmente creo que haya podido elevarme por los aires encima de una simple cometa. No le pregunté nada a Constantino porque no había porque hacerlo. No interesaban las palabras en ese momento.

Regresaba a mi casa en medio de una neblina de pensamientos que no me dejaban ver lo que pasaba en la realidad. Decidí calmarme un poco y simplemente dirigirme a mi casa. Allí podría pensar más tranquilamente en todo lo que había pasado y en lo que quedé pendiente con Constantino.

En ese instante me encontraba en el parque que está cerca de mi casa y de pronto pude ver un beso. Pude ver al único chico que me robó un suspiro. Pude ver también, al chico que me acariciaba cuando era bebe y que hasta hora me cuida, mi hermano. Pude ver mi figura paralizada. Pude ver mis ojos desconcertados. Pude ver una lágrima recorrer mi rostro. Pero, también pude ver que ya lo sabía.

Desde el comienzo lo sabía, lo intuía. Debe ser parte de mi naturaleza el querer hacerme daño. Me enamoré justamente de quién no debía, posiblemente para creer que el amor es estúpido.

Para dejar completamente toda ilusión. Para querer volar y dejar todo atrás, mientras el viento arranca suavemente mi tristeza y mis lágrimas. Para no recordar con nostalgia de donde salí, porque pude ver que era el peor lugar del mundo, para volar.

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¿Quieres volar? / Algo Nuevo

3 nov 08
Algo nuevo

El campo se encontraba con pocas personas que hacían volar sus cometas. Inclinado en un árbol estaba Constantino, me estaba esperando. Más vale que esta tarde sea buena, pues no por las puras he pasado vergüenza con Adrián.
Ainss!- por dios, ¿estoy suspirando? No puede ser.
Al voltear a mi derecha vi a Joel, me saludó con una sonrisa y yo le correspondí. Finalmente me dirigí al encuentro con Constantino.
-Hola, ¿hace mucho que esperas?
- Hola. No, recién acabo de llegar. La cometa está muy original.
- Bueno ¿lo haces volar?
- Esperemos que haya menos gente.
- Ok – que raro, pero mejor para mí.
Nos quedamos callados. Esperábamos que todos se vayan.
- Pasa el tiempo, pasa y pasa. Colores se van, colores vienen. Poco a poco, sólo el verde queda y el celeste, por supuesto, que se va tornando oscuro al pasar las horas…
- ¿Estás hablando sola?- No me había dado cuenta.
- Sí, siempre he tenido ese problema de no darme cuenta que estoy pensando en voz alta- Constantino me sonrió.
- Bueno, ya se fueron todos. ¿Volamos?
- ¿Volamos? La cometa, te refieres.
- Claro.
Constantino cogió la cometa. Vio que era fuerte, resistente y ligera. Lanzó la cometa al cielo y se quedó con la tira de nylon para poder manejarla. La cometa se elevó a una gran altura de modo que ya no podía verla bien.
- Impresionante ¿Cómo la hiciste volar tan rápido y tan alto?
- Sólo es práctica.
- Umm… Ya no la veo- me senté en la tierra expresando una ligera tristeza en mi rostro.
- Ahora la verás de cerca.
Entonces perdí el equilibrio y caí encima de mi cometa. Estaba encima de ella, y ésta seguía volando por los aires. No me lo explicaba, me encontraba totalmente desconcertada. Me di cuenta que debía agarrarme bien de la cometa sino me podía caer. Fue complicado hacerlo y al mismo tiempo sostener mi paraguas con la pierna.
No puedo creer lo que me está ocurriendo. ¿Estaré soñando? Posiblemente, porque la idea de volar en un cometa no es del todo original. Lo extraño es que no haya gritado o no haber pedido a Constantino que me ayude a bajar. Porque en realidad lo estoy disfrutando. No, no es sueño.
- ¿Estás preparada para volar para siempre?- gritó Constantino, fue extraño pero creo que entendí a que se refería.
- Creo que sí- contesté.
- No estás segura. Mejor vuelve mañana.
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¿Quieres volar? / Aceptar

17 oct 08
Aceptar

En un país, una niña comienza aceptando sus sentimientos.

No entiendo porque acepté ir al festival de cometas, bueno por lo menos será el último día y no habrá mucha gente. Ahora, debo pensar que le diré a mi madre si es que me ve con un cometa, y ¿qué diría Félix? o su amigo, Adrián. Pues supongo que no hay otra alternativa que la de tratar de pasar desapercibida, porque de todos modos debo llevar un cometa a un festival de cometas, mi paraguas no es el que va volar.
La cometa que he construido es de forma rectangular. Compuesto por cuatro triángulos, los cuales se forman a partir de la interjección de las dos diagonales que se prolongan de los vértices. Dos triángulos eran negros, los otros dos blancos, repartidos de forma intercalada. Es una cometa que sólo podría ser creado por mí, aunque nunca antes había hecho uno.

Salgo apurada de la casa, pero antes amarré con una tela el cometa al paraguas. La cometa colgaba del paraguas. De repente frente mío se encontraba Adrián.
- Hola- el timbre de voz deja ver lo asustada o nerviosa que me deja su presencia-Adrián.
- Matilde, está tu hermano.
- No, ha salido a comprar… no sé que ha salido a comprar, pero no creo que demore mucho.
- Entonces lo esperaré.
- Como gustes.
- Ojalá puedas hacer volar muy alto tu cometa.
- Ah, te diste cuenta- maldición.

De lejos viene mi hermano, así que mejor me voy rápido. No quiero que nadie más vea mi cometa.
- Lindo cometa, tiene personalidad y fuerza- sonrió, su brazo se posó en mi hombre y se inclinó para darme un beso en el cachete- Bye - al parecer Adrián se dio cuenta que no quería que me vea mi hermano.
- Chau - Mi corazón palpita muy fuerte.
Últimamente estaba pensando en lo que me dijo Joel. ¿En realidad perderé el tiempo pensando tanto? No sé, pero quizá sí me he vuelto aburrida. Puede que me esté complicando mucho la vida y he olvidado ciertos detalles. Pero ¿realmente los he olvidado o he tratado de ignorarlos? Posiblemente después de haber entendido que no ocurrirían cosas nuevas, me decepcioné tanto que traté de suprimir mis sentimientos y otros deseos. Sentimientos como el amor…


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¿Quieres volar? / Constantino

17 oct 08
Constantino

Las cosas van cambiando.

Se acerca el mes de diciembre. Tengo entendido que en otros países se celebra en nacimiento de un niño. La gran Navidad se acerca, pero en mi país no llega y poco me interesa. En este mes llegan fuertes vientos, lo que trae consigo el festival de cometas. Muchas personas se reunen en el Campo Verde -en este país son muy ingeniosos para poner nombres- y vuelan las cometas. El festival dura dos semanas.

Muchas cometas elevadas por el fuerte viento vuelan en una sola dirección. Todos los padres corren con sus hijos de un lado a otro para hacerlas volar. Cometas de muchos colores, hacen que el cielo se vea por una sola temporada llena de color. Los colores hacen parecer que nuestro mundo es muy alegre, que no cabe una lágrima. Cometas de muchas formas, hacen parecer que existe un mundo diferente, lleno de magia.

Los colores y formas creadas alguna vez me hicieron pensar que algo nuevo ocurriría, pero nada ocurría.

En el colegio estamos en las últimas semanas de clases y eso me aburría. Todos estaban tristes de que ya no nos veríamos. No nos veríamos sólo por unos cuantos meses, después regresaríamos.

En el recreo, como acostumbro, estaba sentada en el comedor pensando. Hasta que llegó Constantino.
- Hola. Mi nombre es Constantino. Lindo paraguas.
- Hola - no me hagas recordar tu nombre, acaso quieres que me ría de ti- el paraguas te agradece.- ¿que estoy hablando?
- Soy nuevo- no me había puesto a pensar cómo es qué se trasladó de colegio cuando el año ya está por terminar- espero no ser molesto, pero es que aún no conozco a casi nadie.
- No es una molestia- No se porqué dije eso.
- He escuchado sobre un festival de cometas, y estaba interesado en ir.
- Ah- acaso querrá que lo acompañe. No entiendo porqué le diría esto a una chica de grado inferior. Será, que me quiere conquistar. No debo seguir pensando, no quiero reventar en carcajadas.
- No sé el motivo pero mi inspiras confianza. ¿Me quieres acompañar al festival?
- Bueno, supongo que no hay problema. Pero fija el día, el festival dura dos semanas. El último día casi ya no va nadie.
- Entonces que sea el último día.

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¿Quieres volar?/ Reproche

15 oct 08


Reproche

En un país, una niña cree que debe ser madura y seria.

Otra vez el colegio. Un listado de cursos que tenemos que llevar, supuestamente para ser buenas personas. Nos harán personas cultas, formadas en valores, pero también nos taparán un ojo para que no veamos en mundo en su totalidad.

- Matilde, ya sabes que ha llegado un nuevo alumno.
- No, no sabía- creo que se nota el "gran interés" que le doy a mi respuesta. Rosa debe comprender que esos asuntos poco me interesan, ella me conoce.
- Creo que es un poco mayor que nosotras- esta bien lo acepto, no me conoce del todo - y se llama Constantino- cuando acabó de decir el nombre me quedó mirando. Nos mirábamos a los ojos hasta que se nos iba formando una sonrisa, que terminó en una fuerte carcajada.
- Ustedes dos, Rosa y Matilde, ¡salgan del salón!- gritó con una voz ronca la profesora de literatura. Acaso no podría comprender lo gracioso que nos parecía aquel nombre. No es que sea feo, sólo que era un nombre muy poco común, por lo menos yo sólo lo habia escuchado en libros de historia.

En el recreo Rosa desapareció. Debe estar averiguando más cosas sobre el nuevo estudiante. A mi no me importaba mucho. Me quedé sentada en el comedor, pensando.

- Oye ¿qué haces?
- Joel ¿Por qué siempre gritas cuando hablas? Me sobresaltas.
- No quieres ir a jugar.
- ¿Jugar?
- Sí.
- No gracias. Tengo otras cosas que hacer.
- No tienes nada que hacer. Todo el día estás sentada, pensando o leyendo algo y cubriéndote de la luz del sol con un paraguas.
- Pues eso es lo que hago.
- Eres aburrida. Ni siquiera llueve en estas épocas.
- Adiós Joel.
- No crees que eres demasiada extraña. Algunas veces tratas de aparentar demasiado seria y madura, para nosotros.
- ¿No tienes nada qué hacer?- este chico me está alterando. Primero debería ordenar sus ideas para hablar.
- Eres demasiado complicada. Demasiado triste. Deberías tratar de olvidarte de muchas cosas, de las ideas tontas que tienes. Deberías tomarte las cosas de manera más simple. Ya casi no te ríes- seguro no me vio hace algunos momentos.
- Sabes Joel...
- Así no lograrás volar.

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- ¿Estás preparada para volar?
- Volar, claro.
- Volar, cambiar, ya no tendrás que aterrizar, siempre podrás estar por las grandes montañas. No volverás a ver abajo porque sabrás que no hay nada bueno esperándote allí.
- Supongo que nunca lo hubo.
- Volarás lejos.
- Esa idea me encanta-y no volver a aterrizar, para qué querría volver a un lugar aburrido.
- Entonces has vuelto a creer en aquello que olvidaste de niña.
- Sí- como Joel dijo. Ahora puedo volar.
- Entonces, me acompañarás...

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